"La belleza, cuanto menos vestida, mejor vestida está."
-- John Fletcher (1579-1625) Dramaturgo británico.

09 junio 2008

¿No sabes cómo maquillarte?

Un buen maquillaje siempre será nuestra carta de presentación, un rostro presentable cambia mucho la percepción que puedan tener los demás sobre nosotras. Por esto, debemos saber maquillarnos como herramienta para mejorar nuestra presencia.

Unos ojos bien delineados, un cutis limpio y mejillas con rubor moderado, unos labios sedosos con un color acorde al tono de piel son algunas de las claves para que la cara se convierta en una “tarjeta de presentación”.

Es importante tomar en cuenta que aunque se quiera llamar la atención, es mejor hacerlo de manera sutil, con un maquillaje bien cuidado y delicado, porque no podemos correr el riesgo de parecer una atracción de un circo en decadencia.

A continuación algunas técnicas:

* Preparar la piel:
Aplicar una crema hidratante para crear una capa protectora, preferible si tiene algún factor de protección solar. Actualmente se pueden conseguir algunas que contienen color y permiten mejorar el tono de la piel.

* Aplicar la base:
Valerse de una base en cualquiera de sus presentaciones: cremosa, líquida o compacta; permitirá unificar el color y relieve de la piel. Para escoger el color adecuado debes fijarte en una que se adapte al tono de tu piel. Utiliza las yemas de los dedos para aplicarla arrastrándola siempre hacia la línea del pelo y del cuello, para esfumar los contornos y el exceso, utiliza una esponjita.

* Eliminar imperfecciones:
Para eliminar granitos y otros defectos de la piel como las ojeras, aplica corrector sobre la zona afectada. Para elegir el tono tendrás que evaluar el que mejor se adapte al color natural de tu piel, y para el caso de las ojeras utiliza un tono apenas más claro.

* Empolvarse:
Los polvos son el recurso ideal para: fijar el maquillaje, uniformar la aplicación del rubor, crear matices, y liberar el brillo que suele quedar en la piel tras la aplicación de la base. Se aplica con una mota o esponja, haciendo énfasis en la zona T.

* Limpiar:
Para eliminar el excedente de polvo y/o maquillaje puedes utilizar un pincel en forma de escobilla o una brocha.

* Resaltar las mejillas:
El rubor le otorga al rostro un aspecto vivo y saludable. En cuanto al color, lo ideal es elegir un tono similar al color que adquieren tus mejillas cuando se ruborizan. Utiliza una brocha gruesa y redonda, y aplica un poco de rubor en la parte alta del pómulo para luego arrastrarlo suavemente con la brocha hasta el hueco de la mejilla, realizando movimientos circulares y esfumando los contornos. Finalmente lo puedes matizar con un poco de polvo.

Fuentes consultadas:
* ¡No sé cómo maquillarme! / Eva y Adán / Correo del Caroní / www.correodelcaroni.com
(Citando: modaenlaweb.com.ar)

Imagen:
© Woman / zeafonso (Afonso Lima) / Stock.xchng